piedras

Andar sobre piedras.

El andaba sobre el agua. No mucho mas practico.

Ejercicio mágico, en todo caso. La primera vez que lo hice, el primer pensamiento fue la playa. Cada piedra toca algún punto del pié, que se supone conectado con algún órgano. Parece que duelan, es mas bien un masaje.

Luego está el ruido, o sonido, que producen encima del parqué del estudio. Con los ojos cerrado, va creándose una forma de andar distinta, un distinto sentido del equilibrio, o del desequilibrio.

Cuando saliendo de ahí se vuelve a andar sobre el parqué, ha cambiado el modo de andar, el equilibrio, los puntos de los pies que han sentido las piedras se vuelven nuevos, dulces puntos de apoyo.

sassi1

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